31 de octubre de 2010

Volar alto.

Las nubes pasajeras invadían el cielo de aquella tarde de otoño. Fue entonces cuando tus ojos repararon en mi, todo se tornó blanco y negro menos tú.
Quise sumergirme en un océano de sensaciones, en el que nosotros fuéramos los únicos protagonistas.
De tus labios surgió una preciosa sonrisa de esas que ibas regalando por aquel entonces a todo el mundo, propia de la más dulce poesía.
Bajé la mirada avergonzada, he intenté disimular mi rubor, te acercaste lentamente y antes siquiera de darme cuenta conocí el sabor de tus labios.
Entonces supe que ni el más bello de los atardeceres podría compararse contigo.
Cuando me susurraste al oído que me querías, quise volar tan alto como un pájaro pudiera alcanzar.
Y esperé que ese pájaro siguiera volando alto, pero cuanto más alto se vuela, mayor es la caída.

1 comentario:

Bela dijo...

me encanta vuestro blog : )
os sigo : )
besos de luna , bela.